es un ensamble tinto chileno de la Viña Morandé proveniente del Valle del Maule, caracterizado por su propuesta disruptiva que mezcla un 85% de la cepa tradicional Carmenere con un toque de la cepa patrimonial Cinsault. Esta combinación genera un vino de cuerpo medio, con un perfil aromático fresco y una graduación alcohólica balanceada cercana a los 13ºGL.